En consumo de vino en hostelería se ha visto impactado por la crisis en mayor medida que otros canales. A pesar de que el turismo aguanta el tipo, el gasto por habitante en ocio ha caído sensiblemente lo que unido a una mayor conciencia en cuanto al uso de productos sin alcohol por parte del consumidor y las administraciones las ventas se han visto afectadas de modo determinante.