De un tiempo a esta parte, toda bodega de calidad posee lo que se denominan Mesas de Selección. Tienen por objeto recoger las uvas transportadas en cajas o pequeños contenedores desde el viñedo y, sobre una cinta transportadora, poder realizar una selección manual de los racimos o de parte de los mismos. Esta operación de selección, también conocida como de “destrío”, tiene por objetivo separar de la vendimia los racimos o partes de los mismos defectuosos, tales como bayas inmaduras, podridas, pasificadas, etc. que pudieran rebajar la calidad de la vendimia recibida. En otras ocasiones, las mesas de “triar” se emplean para seleccionar partes de los racimos con diferente grado de maduración y así elaborarlos por separado; siendo una selección clásica la separación de los hombros del racimo del resto, que siempre contienen granos de uva con una mayor maduración.
Leer más...